El cuidado del pie diabético es complicado requiere atención seria y personalizada, considerando la clínica del paciente, su morfología y el grado de avance de la enfermedad (de grado 0 a 4)
Es fundamental la consulta clínica con el paciente para realizar un análisis biomecánico, evaluación de la pisada, sensibilidad y flujo de riego sanguíneo.